Creamos un avatar con la apariencia, los gestos y la voz de tu experto. En pantalla aparece él o ella, hablando como habla siempre, y así protagoniza todos los cursos que tu institución necesita.








La participación del protagonista se reduce a menos de una hora.
Grabar por jornadas hacía que cada módulo saliera con otro tono: el cansancio se nota.
Hoy el curso completo mantiene un solo pulso, de principio a fin.

Frente a la cámara, el que sabía terminaba compitiendo con su propia timidez.
Hoy sólo tiene que saber de lo suyo: la cámara ya no lo pone a prueba.

Antes: teleprompter, veinte tomas por una palabra y una tarde entera perdida.
Hoy se lee una vez, con calma, y el resto lo resuelve la producción.

La locación costaba lo que la producción aguantara, y casi siempre era la misma pared.
Hoy el mismo experto aparece en una oficina, en terreno o en un laboratorio.

El mismo experto, disponible en todos los momentos donde tu institución necesita explicar algo.

Sumar un curso nuevo al catálogo se vuelve mucho más simple y rápido, sin ocupar de nuevo a tu experto.

Una inducción completa son horas de contenido técnico que a nadie le sobra el tiempo de grabar. Hoy puede grabarse en minutos.

Un video de bienvenida con el nombre de cada persona que entra, sin grabar uno por uno.

Imagina tus cursos y tutoriales en varios idiomas: todos los mercados entienden lo que haces y lo que enseñas.

Cambia esas clases de puras diapositivas y texto sobreimpreso por alguien que mira a cámara y explica.

Puedes medir y mejorar el impacto de tus presentaciones o pitch probando variaciones sin necesidad de volver a grabar.
Producción completa entregada: locución, avatar, gráficas y montaje.
Podrás ver cómo el proyecto avanza sin necesidad de escribir ni pedir información alguna.
Cada cápsula es una tarjeta y cada columna una etapa del proceso. Cuando una avanza, lo ves en tu tablero.